Los vínculos de algunos operadores financieros del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya han provocado la suspicacia en Sinaloa, donde se han asignado millones de pesos del presupuesto a beneficiarios cercanos. Un empresario relacionado con Joaquín Alberto Landeros Güicho, actual secretario de Administración y Finanzas, recibió un contrato gubernamental de 45.9 millones de pesos para la compra de computadoras.
Este contrato fue adjudicado por la Secretaría de Administración y Finanzas en junio de 2023, bajo la dirección de Enrique Díaz Vega, considerado mano derecha de Rocha Moya. La licitación para la adquisición de hasta mil 540 computadoras, dirigidas a diversas oficinas estatales, fue ganada por Luis Fernando Ávila Hach.
Además, Ávila Hach es socio de Manuel Alfonso Flores Lizárraga, quien también participa en la empresa Cocina Trucha, vinculada a Landeros Güicho. Otro punto de conexión se establece a través de Moisés Omar Aguilar Medina, comisario en Cocina Trucha y accionista en Chocosa Ranch, que comparte propiedad con José Jesús Rocha Ruiz, hijo del gobernador con licencia.
El contrato millonario de computadoras fue solicitado por la Coordinación General de Desarrollo Tecnológico y Proyectos Especiales, cuando Landeros Güicho ocupaba el puesto de secretario ejecutivo. Tras la renuncia de Díaz Vega en 2024, Landeros Güicho fue nombrado por Rocha Moya para liderar la Secretaría de Administración y Finanzas.
Al mismo tiempo, tanto Rocha Moya como Díaz Vega enfrentan acusaciones en una Corte de Nueva York por narcotráfico y colaboración con una facción del Cártel de Sinaloa. Mientras Rocha Moya permanece en México, se reporta que Díaz Vega se entregó a las autoridades estadounidenses en mayo, aunque su nombre no figura en los registros de detenciones del país.









