El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha sido imputado por tráfico de influencias, en el marco de una investigación sobre una presunta trama de compraventa de petróleo de Venezuela. Esta situación ha generado gran atención en el ámbito local, dado que Zapatero se convierte en el primer expresidente español en enfrentarse a tales acusaciones.
El juez de la Audiencia Nacional, José Luis Calama, ha señalado que Zapatero tenía «influencia determinante» y acceso a altos niveles políticos, lo que facilitó su intervención en estas transacciones. En su auto, se establece el 2 de junio como fecha para la imputación, vinculada a presuntos delitos de organización criminal y falsedad.
El magistrado indica que Zapatero era el «núcleo decisor y estratégico» de una red que operaba en operaciones económicas internacionales, abarcando materiales como el petcoke, oro y divisas. La investigación menciona a dos empresarios, Domingo Arnaldo Amaro Chacón y Guillermo Alfredo Amaro Chacón, quienes administraban Inteligencia Prospectiva, un vehículo para el ingreso de fondos extranjeros.
Mensajes encontrados en el teléfono de un amigo cercano a Zapatero sugieren que los compradores de petróleo debían canalizar su gestión a través de la influencia del expresidente, requería una carta de intención que incluía contacto directo con él. Esto evidencia su participación activa en la red.
Un mensaje revelador indica que la operación dependía del Partido Comunista Chino, lo que añade un nivel de complejidad a la situación y sugiere la implicación de actores estatales relevantes. Según el juez, se estiman en aproximadamente dos millones de euros los beneficios que Zapatero y su círculo cercano habrían obtenido de estas actividades.






