El Gabinete de Seguridad ha confirmado la detención de Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Sinaloa, en Estados Unidos desde el 11 de mayo. Esta situación se produce en un contexto en el que la presidenta Claudia Sheinbaum había señalado la falta de pruebas suficientes por parte del gobierno estadounidense.
Las autoridades mexicanas informaron que Mérida Sánchez cruzó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, a través de la Garita de Nogales en Arizona, donde fue aprehendido por los Marshals. El Gabinete de Seguridad ha mantenido comunicación con las autoridades de Washington como parte de los mecanismos de cooperación internacional.
Tras su detención, Mérida Sánchez fue trasladado a Nueva York para ser recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde están internos vinculados al crimen organizado. En la misma jornada, Sheinbaum subrayó que no hay indicios de que Estados Unidos solicite la extradición de Rubén Rocha Moya, reiterando que el gobierno de Donald Trump no ha presentado las pruebas necesarias, lo que considera un «asunto jurídico» relacionado con la soberanía de México.
El exfuncionario enfrenta acusaciones de la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York por conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos. Junto a Rocha Moya, podría enfrentar penas de hasta 40 años o incluso cadena perpetua si son declarados culpables.





