Mazda ha confirmado el desarrollo de una nueva generación de su modelo CX-3, un SUV compacto que ha demostrado ser relevante en algunos mercados, como el de México. Este vehículo ha estado en el mercado desde 2015, pero su longevidad ha permitido que mantenga una demanda significativa a pesar de su antigüedad.
La producción de la nueva Mazda CX-3 comenzará el próximo año en la planta de Tailandia, con el objetivo de fortalecer la posición de la marca en el creciente segmento de SUV compactos. Este movimiento es parte de una estrategia más amplia, ya que se han registrado otros modelos que podrían unirse a la gama de SUV disponibles.
Se espera que la nueva generación de la CX-3 sea prioritaria para los mercados de Asia-Pacífico, haciendo hincapié en Australia, donde la primera generación sigue gozando de popularidad. Aunque aún se carece de información detallada, se ha confirmado que contará con trenes motrices electrificados, incluyendo opciones mild-hybrid y posiblemente híbridas, aunque no se prevén versiones completamente eléctricas.
Estéticamente, se anticipa que el diseño final se basará en los conceptos previamente mostrados, como el Mazda Vision X-Compact exhibido en Japón. La CX-3 actual se ofrece con un motor de 4 cilindros de 2.0 litros, generando 148 caballos de fuerza, y está disponible en distintas versiones en el mercado mexicano.
Con esta nueva generación, Mazda busca adaptarse a las tendencias de electrificación en la industria automotriz, lo que podría impactar positivamente en su competitividad en el sector de SUV compactos.





