El Gabinete de Seguridad de México ha respondido a las controvertidas declaraciones del director de la DEA, Terry Cole, quien afirmó existir una conexión peligrosa entre los cárteles y el gobierno mexicano. Las autoridades nacionales rechazaron estas acusaciones, considerándolas infundadas y no representativas de los avances en la lucha contra el crimen organizado.
En un comunicado, el Gabinete reconoció que existen investigaciones sobre servidores públicos involucrados en actividades delictivas, aunque no se hizo mención específica de Rubén Rocha Moya ni de los nueve funcionarios señalados por Estados Unidos por su vinculación con el narcotráfico y Los Chapitos. La tarjeta informativa subrayó que, hasta la fecha, más de 80 servidores y exservidores públicos han sido detenidos, incluidos siete presidentes municipales en funciones, reafirmando su postura de cero impunidad.
Este intercambio de declaraciones se produce en un contexto de creciente tensión entre México y Estados Unidos, especialmente tras la detención del piloto que trasladó al narcotraficante «El Mayo» Zambada. Durante la primera Cumbre de Estados Unidos Libre de Fentanilo en Orlando, Cole destacó que se han incautado 568 millones de dosis de este narcótico gracias a los esfuerzos realizados en conjunto.
El director de la DEA enfatizó la importancia de combatir no solo a los cárteles, sino también a quienes facilitan y financian sus operaciones. Cole subrayó que la vinculación entre las estructuras criminales y el gobierno mexicano es una de sus principales prioridades, en un esfuerzo por mejorar los modelos de seguridad contra las drogas en diversas comunidades.










