México busca reducir los aranceles estadounidenses a automóviles, acero y aluminio, en un contexto de negociaciones comerciales que se intensifican. Esta iniciativa se da a poco tiempo de conocer una nueva resolución de Washington anticipada para agosto, antes de la próxima ronda de diálogos sobre el T-MEC en septiembre.
El secretario de Economía del país, Marcelo Ebrard, subrayó que México mantiene una «posición preferencial» debido a que el 85% de sus exportaciones a Estados Unidos tienen acceso sin aranceles, siempre que cumplan con las reglas de origen del tratado. Ebrard reconoció que enfrentar la situación con Estados Unidos es un desafío constante.
La intención del gobierno mexicano es conservar esta ventaja y también mejorar las condiciones para la industria automotriz, así como eliminar las medidas impuestas bajo la sección 232 sobre el acero y el aluminio. Se contempla que Estados Unidos busque modificar las reglas de origen y discutir aspectos de «seguridad económica», un término que no figuraba en el tratado anterior.
Se prevé que una revisión de las reglas de origen se alargue hasta 2027, dada la complejidad de los cambios propuestos por Washington. La siguiente ronda de negociaciones bilateral se desarrollará en la primera semana de septiembre, y se espera que México reciba el resultado de una investigación estadounidense sobre la capacidad productiva en el país.
Ebrard explicó que esta investigación está relacionada con el trabajo forzoso, enfocándose no en la práctica en México, sino en la posible compra de bienes de regiones donde esta se emplea. A pesar de la presión por los aranceles, el secretario enfatizó que la tasa mexicana se mantiene y que es importante conocer las condiciones de sus competidores.
El funcionario también se opuso a la idea de establecer estacionalidad en las exportaciones agrícolas, argumentando que esto iría en contra del sistema de comercio agropecuario. Ebrard indicó que el crecimiento en las exportaciones, que aumentaron más del 24%, con un superávit comercial superior a 9,800 millones de dólares, demuestra la competitividad de México.
En cuanto al tequila, Ebrard reiteró el compromiso del gobierno para ayudar a eliminar aranceles y restricciones en otros mercados, dado que Estados Unidos representa el 83% de sus exportaciones.










