La Iglesia católica mexicana ha instado a no normalizar la crisis de desapariciones en el país, donde más de 133 mil personas permanecen desaparecidas. La Arquidiócesis de México pidió apoyo para las familias buscadoras, señalando que enfrentan indiferencia y un desgaste emocional considerable.
En su editorial del semanario «Desde la fe», la institución subrayó la necesidad de que las autoridades actúen con responsabilidad y eficacia. Resaltó que muchas familias llevan a cabo búsquedas de sus seres queridos sin apoyo institucional, lo que aumenta su vulnerabilidad.
La Arquidiócesis criticó la respuesta oficial, que se encuentra atrapada en trámites y estrategias que no generan resultados tangibles. La Iglesia exhortó a la sociedad a prestar atención y apoyo a estas familias, advirtiendo que nadie debería vivir un sufrimiento de tal magnitud.
El pronunciamiento se produce en un contexto marcado por demandas de colectivos y organizaciones que piden mayor escrutinio internacional sobre la crisis de las desapariciones en México. En este sentido, más de 80 colectivos han enviado una carta al secretario general de la ONU solicitando que el caso mexicano sea abordado con urgencia.
Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos alertó sobre la crisis de desapariciones e identificación forense en México, con más de 128 mil personas desaparecidas y más de 70 mil cuerpos sin identificar hasta julio de 2025. Este informe coincide con el análisis del Comité de la ONU, que evalúa la posibilidad de considerar las desapariciones en México como «crímenes de lesa humanidad».







