Hong Kong celebró este domingo elecciones para su Consejo Legislativo (LegCo), en un contexto de notable abstención ciudadana, reflejo del creciente distanciamiento entre la población y el nuevo sistema electoral establecido por Pekín. Esta desafección se intensifica aún más tras el trágico incendio en un complejo residencial que dejó 159 fallecidos.
A tres horas del cierre de las urnas, aproximadamente 1,2 millones de los 4,13 millones de electores registrados habían ejercido su derecho al voto, lo que representa una participación del 29 %, por debajo del mínimo histórico del 30,2 % alcanzado en las elecciones legislativas de 2021, las primeras tras la reforma electoral que limitó la competencia política.
Los resultados finales de la votación no se conocerán hasta el lunes, al igual que la composición del LegCo, donde 161 candidatos contienden por 90 escaños distribuidos en circunscripciones geográficas, sectores funcionales y un Comité Electoral que se caracteriza por su cercanía con el Gobierno central.
Las circunscripciones funcionales, que representan a grupos profesionales y sectores comerciales, han suscitado críticas en torno a su representatividad, al favorecer intereses corporativos y élites en detrimento de una participación más inclusiva.
El nuevo LegCo se enfrentará a una legislatura influida por la necesidad de abordar las consecuencias del incendio y avanzar en reformas en áreas como vivienda, infraestructura y apoyo social. Además, se espera la llegada de nuevos legisladores tras la salida de una cuarta parte de los actuales miembros.
En el distrito de Tai Po, donde ocurrió el incendio en Wang Fuk Court, la tasa de participación se mantuvo baja, con una asistencia mayoritariamente de personas mayores. Los jóvenes, en un marcado acto de protesta, optaron en su mayoría por la abstención. Algunos ciudadanos expresaron su desencanto; un joven entregador manifestó sentirse «agotado» y consideró que no votar era una manera de «sobrevivir en esta ciudad».
El jefe del Ejecutivo hongkonés llegó a instar a la población a participar en las elecciones, afirmando que estos comicios representan una oportunidad para las reformas y la protección de las víctimas del incendio. A su vez, la administración se comprometió a presentar propuestas de apoyo a las víctimas tan pronto como se forme el nuevo LegCo.
A pesar de la conmoción provocada por la tragedia, el Gobierno mantuvo la fecha de las elecciones y puso en marcha diversas estrategias para fomentar la participación, como la ampliación de horarios, la apertura de nuevos centros de votación y beneficios para los votantes, incluyendo descuentos en compras y actividades de ocio.
El proceso electoral se desarrolló bajo la atenta supervisión de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín tras las protestas prodemocráticas de 2019, que ha permitido acciones enérgicas contra activistas y disidentes antes y durante el evento electoral. La Comisión Independiente contra la Corrupción informó sobre detenciones de individuos acusados de incitar a la abstención y continuar actuando contra lo que consideran intentos de interferencia en el proceso electoral.





