Activistas y asociaciones animalistas han expresado su rechazo a la celebración del Corpus Christi en Paracho, Michoacán, donde está programado un sacrificio de novillos y toros en la plaza municipal. La denuncia ha sido realizada por aproximadamente 50 organizaciones, que instan a las autoridades a tomar medidas ante lo que consideran una «carnicería pública».
El evento, respaldado por el ayuntamiento local, ha sido criticado por la creciente violencia contra los animales en la región, posicionando a Paracho como el tercer municipio más violento de Michoacán en este aspecto. Los activistas hacen un llamado a la Fiscalía General del Estado para investigar este caso, en cumplimiento con el código penal sobre el bienestar animal.
Entre las organizaciones que han rechazado esta práctica se encuentran «Michoacán sin Tauromaquia» y la «Asociación de Abogados Animalistas de México». Los integrantes de estas asociaciones cuestionan la continuidad de tales tradiciones y piden al ayuntamiento que promueva un modelo más ético hacia el bienestar animal.
La bióloga Cristina Colin, del Comité Estatal Animalista de Michoacán, ha lamentado que un municipio reconocido como Pueblo Mágico incurra en actos que podrían dañar su imagen ante turistas. Asimismo, Esmeralda Cerda, presidenta de Generando Hogares de Amor para Animales Desprotegidos, sostiene que no hay tradición que justifique el sufrimiento animal, sugiriendo alternativas más compasivas para las celebraciones.
Activistas anunciaron la intención de promover recursos legales contra el ayuntamiento debido a estas prácticas, señalando que constituyen una violación de las normas de bienestar animal vigentes.







