Un artista visual y desarrollador de software de 30 años mantiene una trayectoria internacional mientras enfrenta una enfermedad que ha marcado su vida y su trabajo. Su obra ha sido presentada en exposiciones de México, Estados Unidos, Argentina e Italia.
El creador espera acceder a un medicamento con un costo estimado de 340 mil dólares anuales. Para obtenerlo, se encuentra realizando gestiones ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
A pesar de las dificultades de salud, ha desarrollado dos caminos profesionales: la creación artística y el desarrollo de software. Ambas actividades forman parte de un proceso de exploración personal y de búsqueda de nuevas formas de expresión.
Su trabajo artístico aborda su propia experiencia y utiliza distintos recursos para convertirla en obra. Entre sus proyectos destaca una pieza construida a partir de una tomografía, presentada en Italia.
Su trayectoria también lo llevó a Kansas, donde continuó con su formación y desarrollo profesional. Además, obtuvo reconocimiento en Argentina por su propuesta artística y la manera en que vincula la experiencia personal con la creación visual.
La enfermedad ha influido en su recorrido, pero no ha detenido su producción. Mientras continúa con los trámites para acceder al tratamiento, el artista mantiene activa su participación en espacios de exhibición y proyectos internacionales.







