Escaloneros protestan por abandono de la Peña de Bernal y exigen recursos para su conservación
La Peña de Bernal enfrenta un nuevo llamado de atención por el deterioro de sus senderos, la presencia de deslaves y la falta de mantenimiento. Integrantes de los Escaloneros de la Santa Cruz realizaron una protesta pacífica para exigir que parte de los ingresos por acceso se destine directamente a proteger el monolito y mejorar la seguridad de visitantes y habitantes de Bernal, en el municipio de Ezequiel Montes.
La movilización comenzó durante la mañana del sábado 15 de agosto en la caseta de cobro. Los participantes colocaron mantas y cartulinas para explicar a los turistas que su inconformidad no está relacionada con el pago de entrada, sino con el uso de esos recursos y el futuro de este atractivo clave de la actividad turística en Querétaro.
Reclaman mantenimiento antes de abrir nuevos senderos
Armando Martínez, conocido como “El Lobo” y Escalonero Mayor de la Santa Cruz de la Peña de Bernal, señaló que el sitio pasó de ser considerado un Área Natural Protegida a operar, en los hechos, como un espacio desprotegido.
De acuerdo con los integrantes del grupo, existen zonas con desgaste superior a un metro y medio, además de deslaves que representan un riesgo para quienes ascienden y para los propios escaloneros.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que se habiliten nuevos senderos y se construyan miradores. Aunque estas obras podrían incrementar el flujo turístico y la derrama económica en la Ruta del Arte, Queso y Vino, los manifestantes advierten que también acelerarían el deterioro si no se realizan primero trabajos de conservación.
Los Escaloneros solicitaron una auditoría para conocer cómo se han utilizado los ingresos generados por el acceso a la Peña de Bernal. Afirman que durante administraciones anteriores se prometió destinar parte de ese dinero al mantenimiento del monolito, sin que hasta ahora se hayan atendido los problemas principales.
Turistas respaldan la protesta
Mientras avanzaba la jornada, los visitantes recibieron una explicación breve sobre las causas de la movilización. La mayoría escuchó los argumentos y expresó interés por la situación de la Peña, mientras algunos turistas se sumaron a la protesta y ayudaron a difundirla en redes sociales.
El mensaje central fue mantener el respeto por el monolito, evitar prácticas que aceleren su desgaste y exigir una estrategia de turismo sustentable. Para los comerciantes ubicados en las faldas de la Peña, conservar el atractivo también es proteger una fuente de ingresos para Bernal y para toda la región del semidesierto queretano.
Cuestionan respuesta municipal
Tras conocer la toma simbólica del acceso, el municipio de Ezequiel Montes buscó establecer contacto con los Escaloneros. Sin embargo, los manifestantes señalaron que los representantes enviados no acudieron a la reunión convocada en la entrada de la Peña.
En su lugar, observaron la presencia de elementos de la Guardia Municipal y personal que registró en fotografías y videos la protesta. Los participantes consideraron que este despliegue generó una sensación de intimidación durante una manifestación que, aseguraron, se desarrolló de manera pacífica y legal.
Los Escaloneros y comerciantes también cuestionaron la presencia regular de cuerpos de seguridad y de Protección Civil en la zona. Según sus testimonios, la vigilancia suele ser esporádica y se refuerza principalmente cuando ocurre algún incidente con visitantes.
El debate: turismo, ingresos y conservación
La disputa expone un desafío que se repite en distintos destinos del Bajío: cómo aprovechar el crecimiento turístico sin comprometer los recursos naturales y culturales que atraen a los visitantes.
La Peña de Bernal es uno de los principales símbolos turísticos de Querétaro. Su conservación impacta no sólo a quienes practican el ascenso tradicional, sino también a hoteles, restaurantes, artesanos, comerciantes y prestadores de servicios que dependen de la llegada de turistas nacionales y extranjeros.
El alcalde informó que las obras para nuevos senderos y miradores comenzarían durante el primer trimestre de 2027. Antes de ese plazo, los manifestantes exigen que se atiendan los deslaves, se reparen las rutas existentes y se transparenten los recursos recaudados.
La protesta, advirtieron los Escaloneros, podría convertirse en una actividad permanente si no se implementan acciones concretas para garantizar la seguridad, el mantenimiento y la conservación del monolito sagrado.







