Caracas y otras zonas del país amanecieron en incertidumbre tras reportes de explosiones y enfrentamientos en instalaciones militares, en medio de comunicaciones que atribuyen al gobierno estadounidense la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, lo que ha provocado medidas de emergencia y llamados a la vigilancia por parte de distintos sectores.
Voceros del chavismo denunciaron detonaciones en Caracas y en los estados La Guaira, Miranda y Aragua, y calificaron los hechos como una agresión militar, sin ofrecer cifras concretas de víctimas.
El presidente de Estados Unidos confirmó en sus redes que su país realizó “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y aseguró que Maduro y su esposa fueron capturados y sacados del país, información que generó reacciones inmediatas en Caracas.
El Ejecutivo venezolano declaró un estado de conmoción exterior y anunció búsquedas para determinar posibles muertos y heridos, sin precisar números, mientras las autoridades llamaron a mantener el orden público.
Residentes en sectores como Fuerte Tiuna abandonaron viviendas por temor a las explosiones, y en varias ciudades se observaron filas en supermercados, estaciones de servicio y farmacias, con escaso movimiento en las principales avenidas.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, junto al fiscal general, al ministro de Defensa y a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, reclamaron una “fe de vida” del mandatario y rechazaron lo que definieron como una agresión al país.
En una alocución, Rodríguez sostuvo que Maduro es el presidente constitucional y reiteró la exigencia de su inmediata liberación; el tribunal supremo la designó como presidenta provisional, según comunicados oficiales.
Rodríguez señaló la disposición del gobierno a entablar un diálogo y a mantener relaciones “en el marco de la legalidad internacional”, condición que, dijo, será la única aceptable tras el presunto ataque.
El presidente estadounidense anunció además que su Administración “va a gobernar” Venezuela durante un proceso de transición y mencionó a un equipo de seguridad que incluiría al secretario de Estado Marco Rubio; según él, Rubio ya habría conversado con Rodríguez para iniciar el proceso.
En Caracas, simpatizantes del chavismo se concentraron en las inmediaciones del Palacio de Miraflores para exigir la devolución del mandatario, con la alcaldesa Carmen Meléndez entre los dirigentes presentes y manifestaciones transmitidas por canales estatales.
Líderes del oficialismo solicitaron una sesión urgente al Consejo de Seguridad de la ONU y responsabilizaron a Washington por la situación; por su parte, la opositora María Corina Machado llamó a la población a permanecer vigilante hasta que “se concrete la transición” y pidió que Edmundo González Urrutia asuma de inmediato el poder, al tiempo que las partes mantienen posiciones contrapuestas sobre la conducción del proceso.




