La clausura temporal del área donde descarriló un tren de carga de Ferromex en Naco, Sonora, ha sido anunciada por la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena. Esta medida busca evaluar el impacto ambiental del derrame de casi 60 mil litros de hidrosulfuro de sodio y cobre.
Desde el incidente, ocurrido el pasado sábado, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha mantenido un monitoreo en la zona. Bárcena comunicó que se realizó un sobrevuelo de cinco kilómetros alrededor del lugar del accidente, incluyendo el poblado de El Sauz, sin encontrar evidencia de contaminación significativa.
El derrame alcanzó un arroyo temporal, pero la secretaria aseguró que la empresa ha iniciado labores de contención y recuperación del material derramado. Ferromex está llevando a cabo un trasvase de mil 700 litros de hidrosulfuro de sodio para reducir riesgos, junto con trabajos de venteo.
Además, especialistas del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático están realizando análisis para determinar si las lluvias posteriores al descarrilamiento han facilitado la infiltración de contaminantes en el subsuelo. Se están evaluando las posibles medidas de remediación que deberá implementar la empresa para mitigar el impacto ambiental del accidente.







