La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno colombiano, liderado por el recién electo Abelardo de la Espriella, ha restringido la entrada de una brigada de rescatistas del Ejército mexicano destinada a labores humanitarias tras el devastador terremoto que ha causado la muerte de al menos 265 personas. Sheinbaum destacó que la brigada está preparada para partir en cualquier momento, aunque evitó calificar la situación de «conflicto».
Durante su conferencia de prensa, la mandataria mexicana había anticipado el despliegue de los rescatistas de Sedena. Sin embargo, confirmó que el gobierno colombiano no facilitó su ingreso, alegando la necesidad de una nueva certificación, a pesar de que la brigada ya estaba debidamente certificada. Actualmente, México ha concentrado sus esfuerzos en el envío de suministros como agua y medicamentos.
Este evento marca la primera fricción entre las administraciones de México y Colombia, tras la reciente elección de De la Espriella, considerado un político de ultraderecha y cercano a la administración de Donald Trump. A pesar de las diferencias iniciales, Sheinbaum aclaró que se trata de una cuestión de coordinación más que de un problema institucional, enfatizando que la aceptación de la ayuda corresponde al país receptor.
Puntos clave:
- La brigada de rescatistas, a la espera de aprobación, ha brindado asistencia en 98 países.
- El último despliegue de la brigada se realizó en Venezuela, donde también se registraron importantes pérdidas humanas.
- La administración de De la Espriella podría verse obligada a ajustar sus planes económicos a raíz del terremoto.
La situación actual subraya la importancia de la diplomacia y el consenso partidista en el manejo de crisis humanitarias y la reforma legislativa en el ámbito bilateral. Sheinbaum reiteró la disposición de México para ofrecer asistencia, dejando en manos del gobierno colombiano la decisión de aceptar dicha ayuda.









