Habitantes de la comunidad indígena de San Matías El Grande, en el municipio de Hidalgo, han amenazado con realizar manifestaciones en las sedes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Michoacán y Ciudad de México si persisten las afectaciones derivadas de la planta geotermoeléctrica Los Azufres. Los comunitarios solicitan una verificación del impacto ambiental y en la salud ocasionado por las operaciones de la planta.
A seis meses de haber alcanzado acuerdos con las autoridades federales, los ciudadanos afirman que estos compromisos no han sido cumplidos. Entre las exigencias se incluyen un análisis de la calidad del agua de los manantiales cercanos, así como la instalación de filtros en las fuentes de agua, tareas que recaen sobre diferentes instancias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
También reclaman una unidad de hemodiálisis en su comunidad y apoyos para pacientes renales, medidas que deben ser atendidas por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Secretaría de Salud. Los habitantes argumentan que la falta de respuesta oficial convierte al Estado Mexicano en cómplice de la crisis ambiental que sufre la región.
San Matías El Grande, respaldado por el Consejo de Salud Integral de Michoacán (CSIM), ha reiterado su demanda a la Profepa para que se realice la inspección comprometida. En caso de no recibir atención, la comunidad planea llevar a cabo protestas en las sedes de la Profepa tanto a nivel local como nacional.
Más de 30 dependencias e instancias federales integraron el Comité Interinstitucional Calidad Ambiental y Salud Pública Los Azufres, creado para dar seguimiento a las problemáticas de salud y ambientales causadas por la planta, operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).









