La historia del cine mexicano: "Nuevo mundo" y sus controversias
En septiembre de 1975, la filmación de Nuevo mundo, ópera prima del director Gabriel Retes, comenzó en los Estudios Churubusco y en el barrio de Tepito. La película, basada en la novela de Armando Ramírez, representa un hito en la narrativa cinematográfica mexicana, enfrentándose a tabúes sobre la conquista y la fe.
Retes, con un legado familiar en el ámbito teatral y cinematográfico, había dirigido previamente en 1969 Sur. Su trayectoria también involucra trabajos en cineastas como Alejandro Galindo y Raúl de Anda. Con el guion de Pedro F. Miret, Nuevo mundo narra la historia de una virgen creada por un artista indígena, utilizada por los conquistadores españoles como parte de su esfuerzo por consolidar la fe católica entre la población nativa en el siglo XVI en la Nueva España.
La producción, financiada por CONACINE y el Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC), se postulaba como un análisis crítico del proceso de evangelización en México. Sin embargo, su estreno se vio obstaculizado por la controversia que generó, enfrentándose al rechazo de autoridades religiosas y la censura estatal. Así, la película se exhibió solo durante cuatro días en agosto de 1978.
En su obra Breve historia del cine mexicano, primer siglo, 1897-1997, el crítico Emilio García Riera destacó la audaz perspectiva de Miret sobre la introducción del catolicismo por parte de los conquistadores. Miret, originario de Barcelona, llegó a México a los siete años y a lo largo de su vida transitó por diversas disciplinas, desde la arquitectura hasta la literatura y el cine.
El elenco cuenta con actores renombrados como Aarón Hernán, quien encarna al jesuita encargado de la conversión de los indígenas, y Elpidia Carrillo, entre otros. Esta obra cuestiona las narrativas históricas y religiosas, un desafío que resuena aún en la actualidad.
Culturalmente, Nuevo mundo emerge en un momento significativo: el mismo año en que se inauguró la Nueva Basílica de Guadalupe, lo que refleja un contexto en el que las creencias sobre las apariciones marianas ya estaban siendo discutidas y cuestionadas, como lo evidencian discursos anteriores de figuras religiosas.
Tras años de estar limitada en su circulación, en 2024 se presentó una versión restaurada de la película, facilitada por Anónima Post y el Instituto Mexicano de Cinematografía. Su viuda, Meritxell Gálvez, ahondó en las dificultades que enfrentó el filme en su época, subrayando que su contenido rompía con la historia oficial y influía en la identidad mexicana.
Nuevo mundo continúa siendo un filme que invita a la reflexión sobre la historia y la religión en México, manteniendo su relevancia y el debate en torno a la identidad nacional.





