UNAM Juriquilla impulsa alianzas para enfrentar los retos ambientales de Querétaro
La gestión del agua, el desarrollo agroalimentario y el impacto del crecimiento industrial requieren una estrategia conjunta en Querétaro, donde la expansión de la zona metropolitana aumenta la presión sobre los recursos naturales. Por ello, la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Juriquilla llamó a fortalecer la colaboración entre universidades, empresas y gobiernos.
Enrique Arturo Cantoral Uriza, director de la ENES Juriquilla, destacó que los desafíos ambientales locales y globales ya no pueden resolverse desde instituciones aisladas. La investigación científica y tecnológica, afirmó, debe convertirse en la base para diseñar políticas públicas más eficientes y con menor impacto social y ambiental.
El planteamiento cobra relevancia en una entidad marcada por el crecimiento industrial, la llegada de nuevas inversiones y la expansión de sectores como el aeroespacial, automotriz y tecnológico. Este dinamismo económico genera empleos y oportunidades, pero también demanda una mejor planeación urbana, mayor eficiencia en el uso del agua y controles para reducir las externalidades negativas.
Universidades y sector empresarial buscan soluciones comunes
La ENES Juriquilla considera fundamental crear redes de trabajo multidisciplinario entre instituciones públicas y privadas. En esta agenda participan la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).
De acuerdo con Cantoral Uriza, esta colaboración se vincula con el proyecto Distrito Qro, que plantea una coordinación más estrecha entre universidades, autoridades municipales y estatales, así como el sector empresarial.
El objetivo es definir problemas comunes y generar soluciones aplicables a las necesidades de Querétaro. Para la población, esto puede traducirse en mejores decisiones sobre infraestructura, movilidad urbana, aprovechamiento del territorio y servicios públicos.
Agua y agroalimentación, prioridades para el Bajío
La gestión del agua se perfila como uno de los principales retos para Querétaro y la región del Bajío. El crecimiento de la vivienda, la actividad industrial y la demanda de servicios obliga a impulsar políticas que garanticen el abastecimiento sin comprometer los ecosistemas ni el desarrollo de futuras generaciones.
El desarrollo agroalimentario también requiere coordinación entre la academia, los productores, las empresas y los gobiernos. La investigación puede contribuir a mejorar la productividad, optimizar el uso del agua y fortalecer cadenas de valor regionales.
Cantoral Uriza subrayó que las inversiones deben ser eficientes y generar beneficios económicos sin trasladar costos ambientales a las comunidades. En este sentido, la cooperación institucional busca que las ganancias sean mayores y que los impactos negativos derivados de la urbanización y la actividad industrial sean menores.
Ciencia para una expansión urbana sostenible
La propuesta de la ENES Juriquilla apunta a que Querétaro avance hacia un modelo de crecimiento urbano sostenible, respaldado por datos y conocimiento científico. Esto implica evaluar no solo la generación de empleos o la atracción de inversiones, sino también sus efectos en el territorio, el agua, la movilidad y la calidad de vida.
La vinculación entre universidades, autoridades y empresas será clave para que el desarrollo económico de la zona metropolitana mantenga un equilibrio con la protección ambiental. Para el estado, contar con diagnósticos compartidos y proyectos coordinados puede marcar la diferencia frente a los retos que acompañan su expansión en El Bajío.







