Tras 12 años de luchar contra el Estado Islámico, EU deja Irak en pleno conflicto con Irán
La coalición internacional contra el Estado Islámico, encabezada por Estados Unidos, abandonará Irak el miércoles 30, después de 12 años de operaciones, en un momento marcado por el conflicto con Irán y por el intento del gobierno iraquí de desarmar a las milicias proiraníes. La salida modificará los mecanismos de coordinación militar y reducirá el tiempo de respuesta ante posibles ataques de células yihadistas.
La intervención comenzó en 2014, cuando el Estado Islámico llegó a controlar aproximadamente un tercio del territorio iraquí y provocó el colapso de unidades del Ejército durante una ofensiva relámpago. La coalición llegó a reunir a 8 mil soldados y apoyó a las fuerzas iraquíes y kurdas mediante ataques aéreos, entrenamiento, asesoría, planificación e intercambio de inteligencia.
El gobierno de Irak anunció en diciembre de 2017 la derrota territorial del grupo. Sin embargo, persisten pequeñas células en el desierto occidental de Al Anbar, Al Rutbah y las montañas de Hamrin, en el noreste del país. Aunque las fuerzas iraquíes son consideradas capaces de enfrentar estos remanentes, la cooperación internacional seguirá siendo necesaria para obtener equipos, asesoramiento e información de inteligencia.
¿Qué riesgos plantea la salida de las tropas internacionales?
La retirada ocurre mientras Bagdad intenta desarmar a facciones armadas que operan fuera del aparato estatal. El proceso enfrenta resistencias, principalmente entre grupos cercanos a Irán, que exigen garantías de que el Estado Islámico no regresará y que Estados Unidos y otras potencias retirarán sus fuerzas de Irak y de los países vecinos.
Las tensiones aumentaron después del ataque estadounidense de 2020 en Bagdad, en el que murió el general iraní Qasem Soleimaní. A partir de entonces, milicias proiraníes realizaron ataques contra bases militares y la embajada estadounidense, lo que impulsó el fin de la misión de combate de la coalición en 2021 y el acuerdo entre Washington y Bagdad alcanzado en 2024.
El nuevo escenario también mantiene abierta la posibilidad de una escalada. Si las milicias continúan atacando intereses estadounidenses o a sus aliados en el golfo Pérsico, Washington podría responder con bombardeos, sanciones u otras medidas. Autoridades y exfuncionarios iraquíes incluso han advertido que negar a Bagdad el acceso a dólares podría provocar una crisis severa en sus instituciones financieras.
- Punto clave / Qué ocurrió: La coalición internacional concluirá su presencia militar en Irak tras 12 años de lucha contra el Estado Islámico.
- Impacto o alcance: Cambiará la coordinación con las fuerzas iraquíes, aunque no se prevé un vacío inmediato de seguridad.
- Qué sigue: El gobierno iraquí iniciará un proceso de desarme de milicias, mientras persisten riesgos de ataques y represalias.
El estado actual combina una derrota territorial del Estado Islámico con amenazas residuales y una creciente disputa entre Bagdad, Washington y las milicias vinculadas con Irán. La evolución del desarme y la respuesta de los grupos armados definirán si la retirada reduce las tensiones o abre la puerta a una nueva intervención estadounidense.







