A once años del multihomicidio en la colonia Narvarte, familiares de las víctimas denunciaron la persistente impunidad del caso, que incluyó el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa y la activista Nadia Vera, entre otros. Durante una protesta frente a la Fiscalía General de la República en Ciudad de México, expusieron sus reclamos sobre la falta de avances en la investigación.
Patricia Espinosa, hermana del fotoperiodista, expresó que la violencia institucional ha afectado profundamente a las familias. Afirmó que la falta de competencia de las autoridades ha prolongado la angustia de las víctimas, quienes lamentan la pérdida de evidencia crítica a lo largo de los años. Aseguró que continuarán luchando para que las muertes no queden en la impunidad.
El crimen, ocurrido el 31 de julio de 2015, es uno de los casos más emblemáticos de violencia contra periodistas en México. Víctor Alonso del Pozo, representante de la organización Artículo 19, enfatizó que el expediente sigue sin avances significativos y criticó a las autoridades por omisiones que revitimizan a las familias afectadas.
Las familias sostienen que no se ha investigado adecuadamente la línea de amenazas que Espinosa y Vera denunciaron antes de su llegada a la Ciudad de México. Indira Alfaro, madre de Yesenia Quiroz, rechazó la idea de que los asesinatos fueron fortuitos y afirmó que el crimen fue planificado, dado el perfil de riesgo de las víctimas.
Alfaro también denunció el abandono del diálogo por parte de la FGR y la falta de avances en las investigaciones. Subrayó que su información sobre posibles vínculos con trata de personas ha sido desestimada. Organizaciones defensoras de la libertad de expresión reiteraron la necesidad de esclarecer completamente el crimen y sancionar a los responsables, resaltando que el Estado mexicano tiene una deuda pendiente con las familias de las víctimas.









