La fiscal general de la República, Ernestina Godoy, anunció que se ha hallado evidencia suficiente para considerar al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, responsable de su posible participación en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida el 26 de septiembre de 2014. Este hallazgo se deriva de un reanálisis exhaustivo de la investigación realizada por la Fiscalía.
Godoy informó que, mediante declaraciones de testigos protegidos, se comprobó que hubo un intento deliberado de ocultar grabaciones relacionadas con los sucesos. Dijo que lo que parecía ser una omisión técnica era, en realidad, parte de una «operación dolosa» desde el gobierno estatal.
Como resultado de esta investigación, la Fiscalía General de la República ha solicitado y obtenido una orden de aprehensión contra Aguirre por delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada. La detención se llevó a cabo recientemente en el Estado de México.
Los testimonios que sustentan la orden de aprehensión provienen de colaboradores del exgobernador. Uno de ellos aseguró haber visto las grabaciones, las cuales fueron sustraídas para ser entregadas directamente a Aguirre, y que su silencio se debió a amenazas recibidas. Otro testigo declaró que Aguirre ordenó eliminar evidencia relacionada con la desaparición de los estudiantes en una reunión de alto nivel.
La fiscal concluyó que las investigaciones continuarán con el rigor necesario para esclarecer los hechos relacionados con este caso.









