Claudia Sheinbaum impulsa la regulación del uso de redes sociales entre menores, una medida crucial para la salud pública en México. En una reciente conferencia, la mandataria anunció que presentará una iniciativa orientada a regular el acceso de adolescentes a plataformas digitales, programada para finales de agosto. Esta propuesta se fundamentará en un amplio debate y en evidencias científicas sobre el impacto negativo del uso excesivo de dispositivos móviles y redes sociales.
La gobernante enfatizó que esta no será una decisión unilateral. En este proceso, se incorporarán diferentes perspectivas y se establecerá un consenso partidista esencial para abordar los riesgos asociados al «scrolling infinito» y otros contenidos potencialmente adictivos. Sheinbaum declaró que es esencial que México no minimice la problemática vinculada al uso de redes sociales, sugiriendo que se debe tomar una postura proactiva.
Durante la conferencia, se presentaron contribuciones de expertos en el campo. Jonathan Haidt, profesor de psicología en la Universidad de Nueva York, destacó que los algoritmos que rigen las plataformas son inherentemente sesgados. Su investigación demuestra que, entre 2010 y 2015, el aumento en la utilización de teléfonos inteligentes coincide con un incremento en problemas de salud mental entre los jóvenes, incluidos trastornos de ansiedad y depresión, así como un aumento en los comportamientos de riesgo.
Arturo Béjar, ingeniero y diseñador del sistema de protección de usuarios de Meta, añadió que el diseño de las redes sociales incluye elementos que fomentan la adicción, tales como la reproducción automática de videos y notificaciones constantes. Esta perspectiva invita a un análisis más profundo sobre la estructura de las plataformas digitales y su efecto en el desarrollo cognitivo de los menores.
Sheinbaum también subrayó la importancia de un enfoque equilibrado, reconociendo las oportunidades que la tecnología ofrece, mientras aborda los desafíos que representa. Como parte de su estrategia, ha considerado adoptar medidas aplicadas en otros países, como la prohibición del uso de smartphones durante la jornada escolar y el establecimiento de una edad mínima de 16 años para la creación de cuentas en redes sociales.
Conclusión: La propuesta de regulación por parte de la administración de Sheinbaum representa un paso significativo hacia la protección de la salud mental de los jóvenes en un contexto de creciente preocupación por el uso de tecnología. La implementación de reformas legislativas en este ámbito podría redefinir la relación entre los menores y las redes sociales, sentando un precedente en la política de salud pública y educación en México.









