Irapuato, Gto., 10 de octubre de 2026.- El sexto triunfo tuvo más resistencia que brillo. Irapuato encontró en Tritones de Vallarta a un adversario que cerró caminos, incomodó al líder y lo obligó a trabajar hasta el último silbatazo. En el estadio Sergio León Chávez, un disparo de Luis Ángel “Nono” Araujo resolvió un encuentro que comenzó trabado y terminó entre tarjetas rojas, enfrentamientos y una ventaja que los freseros defendieron con oficio.
Después de descansar en la sexta jornada, la Trinca regresó este sábado a la actividad con la intención de prolongar su racha ganadora. El partido, correspondiente a la séptima fecha de la Liga Premier, arrancó a las siete de la noche ante un rival que llegaba desde la parte baja de la clasificación. La distancia en la tabla, sin embargo, estuvo lejos de traducirse en facilidades sobre el césped.
Tritones plantó una defensa ordenada y una marca efectiva que redujo los espacios para los dirigidos por Luis Almada. Irapuato buscó alternativas, pero le costó fabricar oportunidades claras. Los visitantes también se acercaron con peligro en un par de ocasiones, sin conseguir la anotación que habría complicado todavía más la noche fresera.
El primer tiempo se consumió sin goles. La expectativa de otra victoria cómoda dio paso a la impaciencia y, cuando los equipos caminaron hacia los vestidores, los abucheos de un sector de la afición hicieron evidente el descontento. Había que ajustar, acelerar y encontrar una grieta en la defensa vallartense.
La respuesta llegó apenas iniciado el complemento. Al minuto 47, un avance por la derecha derivó en remates que la visita no consiguió despejar definitivamente. El balón quedó cerca del área chica y ahí apareció el “Nono” Araujo: su disparo potente terminó en las redes y rompió el empate. Después de una primera mitad de intentos frustrados, Irapuato encontró el gol que necesitaba.
Tritones buscó reaccionar y el encuentro ganó intensidad, aunque también perdió compostura. Las amonestaciones se acumularon y la tensión alcanzó las bancas. Un enfrentamiento entre los cuerpos técnicos terminó con la expulsión de Almada y de un auxiliar visitante; el entrenador fresero acabó siguiendo las acciones desde la tribuna.
La ventaja mínima se volvió más difícil de administrar cuando Tito García recibió la tarjeta roja y dejó a Irapuato con diez jugadores. Los locales tuvieron que reorganizarse para resistir el intento de los visitantes por rescatar el empate. Cerca del final, Fernando Galindo también fue expulsado por Tritones, tras una patada al rostro de un jugador fresero, y ambos conjuntos quedaron en igualdad numérica.
Quedaban pocos minutos, pero el resultado todavía exigía concentración. Irapuato sostuvo su diferencia durante el cierre y los cuatro minutos de compensación, mientras Vallarta agotaba sus esfuerzos por encontrar el gol. El silbatazo final confirmó el 1-0 y puso término a una noche mucho más áspera de lo que sugerían las posiciones de ambos equipos.
La Trinca alcanzó así su sexta victoria consecutiva y llegó a 19 unidades para mantenerse en el liderato. Esta vez bastó un gol, acompañado por la capacidad de defenderlo cuando el partido se complicó. El paso perfecto sobrevivió a la resistencia de Tritones y a un cierre en el que Irapuato tuvo que cuidar cada minuto.






