Jerusalén. El Ejército israelí ha iniciado una serie de bombardeos en el sur de Líbano, a pesar del mantenimiento de un alto el fuego con el grupo chií Hizbulá. Las operaciones comenzaron tras la orden de evacuación de la aldea de Shehour, ubicada a aproximadamente 22 kilómetros de la frontera israelí, en la ribera del río Litani, que delimita la zona desmilitarizada de acuerdo con la resolución 1701 de la ONU.
Un comunicado militar afirmó que "el Ejército está atacando diversas infraestructuras terroristas de Hizbulá en el sur de Líbano". En este contexto, se realizaron advertencias urgentes a los residentes de Shehour, indicando que su permanencia en la zona representaba un riesgo inminente. Las fuerzas israelíes identificaron y marcaron dos edificios en la aldea como objetivos relacionados con las actividades del grupo libanés, lo que llevó a la orden de desplazamiento forzoso de los habitantes en esos alrededores.
Este aumento de hostilidades se produce tras un ataque aéreo israelí que tuvo lugar el martes por la noche, cuando se bombardeó el mayor campamento de refugiados en el Líbano, lo que resultó en la muerte de al menos 13 personas, según fuentes locales. Israel justificó ese evento señalando que el campamento era un centro de entrenamiento del grupo islamista palestino Hamás, reclamación que este último ha desmentido.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego entre Hizbulá e Israel en noviembre de 2024, las fuerzas israelíes han llevado a cabo bombardeos casi diarios en territorio libanés, argumentando la necesidad de combatir los intentos de rearme de Hizbulá.





