El fútbol americano vivió un momento inquietante en una preparatoria de Estados Unidos. Un jugador de Maumelle Football, en Arkansas, realizó su entrenamiento con una serpiente venenosa en su casco.
La víbora mocasín de agua, de aproximadamente 60 centímetros, estaba atrapada entre la estructura del casco y el acolchado protector. El deportista notó un movimiento extraño y pasó el casco a un entrenador asistente.
Tras la revisión, se descubrió al reptil en el interior. Personal de protección civil tuvo que verter agua en un contenedor profundo para lograr que la serpiente saliera.
Chris Davis, director del servicio de control de animales de Maumelle, comentó que fue un suceso increíble. Afortunadamente, el jugador no sufrió mordeduras ni lesiones. Todo quedó en un gran susto.







