El ministro de Asuntos Exteriores de España consideró insuficiente la respuesta de la Unión Europea al ataque de Estados Unidos en Venezuela y advirtió del impacto que la operación puede tener sobre los intereses españoles y la comunidad de alrededor de 200.000 nacionales en ese país.
José Manuel Albares afirmó que le hubiera gustado una reacción «más dura» de la UE y pidió un «rearme moral» de los principios democráticos ante lo que calificó de precedente «peligrosísimo».
El titular de Exteriores aseguró que España está liderando la posición internacional en la respuesta a la intervención, y citó el comunicado suscrito por España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, así como el texto de la UE, cuyos primeros párrafos sobre el respeto al derecho internacional atribuyó al «sello español».
Albares dijo no haber mantenido contactos con la Administración estadounidense desde el inicio de la operación y reconoció que la intervención sorprendió al Gobierno, pese a que habían observado un despliegue militar norteamericano de gran envergadura en la región.
El ministro añadió que no teme represalias por la postura del Ejecutivo español y anunció la intención de entablar diálogo con la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien identificó como la persona que ha asumido la conducción del Estado y a la que, por ahora, Estados Unidos ha dado cierto aval.
Entre los objetivos de la diplomacia española mencionó la defensa de los intereses empresariales en Venezuela y la búsqueda de la liberación de los presos políticos de nacionalidad española, aspectos que, dijo, formarán parte de las conversaciones con las autoridades venezolanas.




