La dirigencia nacional de Morena se encuentra actualmente en un proceso de organización para las elecciones del próximo año, con un enfoque particular en las candidaturas para las gobernaturas que estarán en disputa. Citlalli Hernández, responsable de la comisión de elecciones, ha comunicado a los principales aspirantes que las confirmaciones de candidaturas no se realizarán en el corto plazo, sino que se diferirán hasta después del informe de gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El calendario electoral interno de Morena sigue siendo incierto. Se había anticipado que el registro de distritos legislativos federales iniciaría el próximo lunes, pero las candidaturas para las gobernaturas aún no se definirán en los días siguientes. Durante una reciente reunión, Hernández enfatizó que las definiciones se darán tras el anunciado informe gubernamental, donde se prevé una amplia movilización a nivel nacional. Esta estrategia busca proyectar una imagen de unidad interna y fortalecer el respaldo hacia el exterior, especialmente en un contexto de relaciones delicadas con la administración de Donald Trump en Estados Unidos.
El análisis interno de la dirigencia de Morena sugiere que la prematura definición de candidaturas podría desincentivar la movilización entre grupos rivales, generando una imagen negativa para Sheinbaum. Esta situación plantea un riesgo significativo, especialmente considerando el contexto electoral y las tensiones con el departamento de Estado norteamericano. Por lo tanto, los resultados de las encuestas relacionadas con las candidaturas se comunicarán después del evento de gestión.
En la misma reunión, Hernández delineó un plan de movilización en torno al informe de la presidenta. Se instó a una fuerte difusión del evento, así como la organización de asambleas partidarias para realzar el discurso de la mandataria. Esta táctica pretende activar la máquina electoral, la cual incluye a más de 200 figuras que han manifestado interés en competir por una gobernatura en las elecciones de 2027.
Asimismo, la estrategia de apoyo a Sheinbaum implica un aplazamiento en la definición de las candidaturas para gobernaturas, así como otros cargos públicos, tanto en el Poder Legislativo federal como en contextos locales. Morena está dispuesta a asumir este riesgo en un esfuerzo por consolidar una imagen unificada y cohesiva con respecto al proyecto político en los meses previos a los próximos comicios, con la intención de minimizar tensiones internas y diferencias potenciales a medida que la fecha electoral se acerque.









