La Comisión del Aguacate de California ha solicitado a la administración del presidente Donald Trump la imposición de nuevos aranceles y controles más estrictos en la exportación de aguacate de México hacia Estados Unidos. Esta demanda surge en un contexto de creciente preocupación por la seguridad, especialmente tras la detección de una posible plaga en México.
Los productores han pedido modificaciones al Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC) para limitar la producción del aguacate ante las amenazas planteadas por el crimen organizado. Expresaron que la alerta de nivel 4 y recientes informes sobre plagas incrementan la urgencia de implementar una cuota arancelaria estacional y reanudar las inspecciones en el país vecino.
Además, los agricultores advierten que los cárteles no pueden aprovechar el tratado para dañar a los productores estadounidenses y afectar la producción local. El presidente de la Comisión, Ken Melban, apoyó la necesidad de que el gobierno actúe para proteger a su personal.
Recientemente, un informe de la Comisión de Aguacate indicaba que una inspección en una planta empacadora en México identificó una larva sospechosa que podría ser el barrenador de la rama del aguacate, lo que ha llevado a solicitar un monitoreo más riguroso previo a las importaciones.
En respuesta a estas situaciones, la embajada de Estados Unidos en México anunció la reactivación parcial de las operaciones para inspectores de aguacate en ciertos municipios, como Tancítaro y Uruapan. Esta decisión responde a una evaluación de seguridad realizada por el gobierno estadounidense tras la suspensión de actividades iniciada días antes.







