La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) esté próximo a terminar y afirmó que las conversaciones comerciales con el gobierno de Donald Trump continúan. Durante la Mañanera de este lunes, desde Palacio Nacional, sostuvo que el acuerdo no está en proceso de desaparición y que México mantiene como prioridad reducir los aranceles al acero, aluminio y automóviles, además de evitar nuevos gravámenes durante la revisión.
Sheinbaum explicó que el T-MEC fue aprobado como ley por los senados de los tres países, por lo que el escenario que se analiza no es su cancelación inmediata, sino las condiciones de su revisión y continuidad. La mandataria reconoció que todavía no existe un acuerdo final, aunque aseguró que se han registrado avances y que el diálogo permanece abierto.
La revisión tiene efectos directos para sectores vinculados con la industria automotriz, la producción de acero y aluminio, así como para empresas que participan en el comercio regional. El nivel de los aranceles y la posibilidad de imponer nuevos gravámenes pueden influir en los costos de producción, las exportaciones y las decisiones de inversión de compañías mexicanas y estadounidenses.
¿Qué se negocia y cuál es la diferencia entre las propuestas?
Uno de los puntos centrales es la vigencia del tratado. México y Canadá solicitaron extenderla por 16 años, mientras que Estados Unidos planteó conservar el plazo de 10 años y establecer una revisión anual. Sheinbaum señaló que esta propuesta no impediría discutir posteriormente una ampliación a 16 años, por lo que las partes todavía mantienen margen para ajustar el mecanismo.
Washington también abrió la posibilidad de negociar por separado con México y Canadá. En el caso mexicano, las conversaciones incluyen la reducción de aranceles y la prevención de nuevas cargas durante el proceso de revisión. Además, se ha planteado la posibilidad de profundizar acuerdos energéticos, incluida una eventual compra mayor de gas natural estadounidense y alianzas entre empresas de ambos países.
De acuerdo con la información expuesta, ese planteamiento también estaría relacionado con la intención estadounidense de reducir el superávit comercial de México. La propuesta mencionada como referencia fue un acuerdo con Corea del Sur, que contempló compras de productos energéticos estadounidenses e inversiones en ese sector.
- Punto clave / Qué ocurrió: Sheinbaum rechazó que el T-MEC esté por terminar y confirmó que las negociaciones siguen abiertas.
- Impacto o alcance: La discusión abarca automóviles, acero, aluminio, energía, comercio e inversiones entre México y Estados Unidos.
- Qué sigue: Continuarán los diálogos bilaterales y la revisión del plazo de vigencia, sin que exista todavía un acuerdo definitivo.
La situación permanece en fase de negociación. México busca proteger sus condiciones comerciales y evitar nuevos aranceles, mientras las conversaciones avanzan sin una resolución final sobre la duración del tratado ni sobre los compromisos sectoriales que podrían incorporarse.




