Durante el segundo día de presentación de propuestas para la titularidad de la rectoría de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales fue escenario de un intercambio entre aspirantes en torno a la autonomía universitaria, la relación con el gobierno y la participación de las mujeres en la vida institucional. Al encuentro acudieron menos de 70 personas y se observaron varias sillas vacías, mientras la comunidad estudiantil planteó preguntas sobre los mecanismos para evitar que la universidad sea vulnerada.
El debate se intensificó después de que Rodrigo Miguel González Sánchez señalara que la administración actual mantiene un enfoque político equivocado al asumir a la UAQ como una institución cercana al gobierno. “Está el error en el enfoque político de la gestión actual, asumirnos como universidad no como amigos del gobierno”, expresó el representante de Medicina.
En respuesta, la candidata Silvia Lorena Amaya Llano calificó esas declaraciones como violencia de género y misoginia. Sostuvo que desconocer la Ley Orgánica y cuestionar que la universidad mantenga relaciones con distintos actores sociales y políticos refleja una falta de comprensión sobre las funciones de la rectoría.
Amaya Llano rechazó que la recepción de recursos implique sometimiento a alguna entidad y afirmó que la universidad puede mantener relaciones institucionales respetuosas con gobiernos de distintos colores. También sostuvo que atribuir a la persona titular de la rectoría una falta de capacidad para administrar constituye violencia de género y misoginia. Añadió que cualquier señalamiento sobre presuntas irregularidades debe presentarse mediante denuncias concretas.
¿Qué plantearon las otras candidaturas sobre la autonomía universitaria?
Rosalba Galván Pichardo recordó que la defensa de la autonomía universitaria tiene antecedentes desde la década de los años cincuenta. Señaló que, aunque existe una relación con el financiamiento, debe delimitarse la participación gubernamental en las decisiones del órgano académico. Para la candidata, la autonomía también implica decidir sobre los presupuestos, fortalecer la democracia interna y elegir libremente a los representantes.
Por su parte, Elena Gutiérrez Franco propuso organizar foros de diálogo y debate con la administración universitaria. También planteó definir con claridad el posicionamiento político de la UAQ, respetar su apertura a la crítica y evitar que la institución funcione como plataforma para cualquier partido político. Afirmó que la crítica debe servir para generar debate y no para atacar a personas.
- Punto clave / Qué ocurrió: Las candidaturas expusieron propuestas sobre autonomía universitaria y protagonizaron un intercambio por señalamientos relacionados con la gestión institucional.
- Impacto o alcance: El debate se desarrolló ante la comunidad de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con menos de 70 asistentes.
- Qué sigue: Las presentaciones continuarán este miércoles en las facultades de Artes, Psicología y Educación, y Medicina.
Las exposiciones forman parte del proceso para que la comunidad universitaria conozca las propuestas antes de participar en la definición de la próxima rectoría de la UAQ. Las siguientes sesiones permitirán continuar el debate sobre autonomía, financiamiento, democracia interna y relación institucional con los gobiernos.



