En las cercanías del Centro Histórico, se ha observado una variedad de comercios que se dedican a la venta de componentes automotrices usados. Entre los artículos disponibles se encuentran acumuladores en diversas gamas de precios, así como accesorios como polveras, parrillas, espejos retrovisores y tapas traseras de camionetas. Esta situación refleja un mercado alternativo que podría estar vinculado a la demanda de piezas automotrices asequibles, en un contexto donde los costos de mantenimiento vehicular son una preocupación creciente para muchos ciudadanos.








