El Volkswagen Sedán, comúnmente conocido como Vocho en México, ha sido un vehículo emblemático en la historia automotriz del país. Su popularidad se ha mantenido a lo largo de generaciones, proporcionado movilidad a familias mexicanas y, en algunos casos, como fuente de ingresos. Su presencia aún es notable en las calles.
Recientemente, un grupo de 15 estudiantes de la Universidad San Andrés de Guanajuato ha emprendido un proyecto innovador: la conversión de un Vocho a un vehículo 100% eléctrico. Este desafío académico ha generado un gran interés, extendiéndose más allá de la comunidad local.
Aarón Alonso, uno de los estudiantes involucrados, afirmó que el reto fue planteado por el rector de la universidad, quien facilitó su propio Vocho para la transformación. Esto establece un modelo de aprendizaje práctico y orientado a la ingeniería.
En términos técnicos, el vehículo mantiene su estética original, pero incorpora una serie de innovaciones bajo su carrocería:
- Motor eléctrico acoplado a la transmisión original.
- Baterías de litio de 96 volts.
- Convertidor para sistema de 12 volts.
- Controlador electrónico que gestiona el funcionamiento del vehículo.
Entre las características destacadas, el Vocho electrificado preserva su estructura clásica y puede alcanzar una velocidad máxima aproximada de 120 km/h, aunque el rango de autonomía aún no ha sido especificado.
El proyecto ha sido exhibido en diversos eventos tecnológicos y el equipo planea representar a León en un próximo encuentro en Pachuca. Este enfoque de transformación de un vehículo icónico en un modelo de cero emisiones representa un avance significativo hacia la movilidad sostenible en México.









