La ampliación de la plantilla del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tendrá impacto directo en las comunidades locales por el incremento en operativos y detenciones, según comunicó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La agencia afirmó que la fuerza creció un 120 % tras la contratación de 12.000 nuevos agentes.
Con esas contrataciones, ICE sumaría un total de 22.000 agentes migratorios, más del doble de los 10.000 con que contaba anteriormente, luego de una campaña de reclutamiento que, según el DHS, atrajo 220.000 solicitudes. El aumento responde a fondos aprobados en la legislación impulsada por la Administración y a programas de incentivos para el personal.
El DHS vinculó la expansión a una ley que, según el gobierno, incrementa los recursos para seguridad y operativos; estimaciones citadas en comunicados alcanzan un presupuesto próximo a 75.000 millones de dólares para agencias relacionadas con la seguridad. Las autoridades han señalado que parte de esos recursos se destinarán a ampliar la capacidad operativa y administrativa de ICE.
En un mensaje publicado en redes, Kristi Noem celebró el incremento de efectivos y aseguró que los nuevos oficiales apoyarán operativos, arrestos, investigaciones y remociones. El DHS indicó que miles de estos agentes ya están desplegados a nivel nacional y participan activamente en operaciones.
El departamento había previsto también una inversión cercana a 30.000 millones de dólares para operativos, con la meta de aumentar el ritmo de deportaciones. Para facilitar las contrataciones se eliminaron los límites de edad y se ofrecieron bonos, de modo que ahora los aspirantes solo deben ser mayores de 18 años.
La campaña de reclutamiento nacional del DHS, denominada «Defend the Homeland», incluyó anuncios en plataformas de streaming y medios digitales con el objetivo de atraer postulantes. Organizaciones defensoras de derechos humanos y grupos de inmigrantes han denunciado un aumento en presuntos casos de abuso por parte de ICE, incluyendo detenciones de personas que dicen ser ciudadanas y el uso excesivo de la fuerza durante arrestos.




