Yeraldine Bonilla Valverde ha sido designada como gobernadora interina de Sinaloa, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar este cargo en la entidad. Su nombramiento se produjo tras la aprobación unánime del Congreso del estado de la licencia temporal solicitada por el actual gobernador, Rubén Rocha Moya, quien enfrenta una investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Bonilla Valverde, licenciada en Trabajo Social por la Universidad Autónoma de Sinaloa, cuenta con una trayectoria en el ámbito social y político que incluye su participación como diputada local y secretaria de Seguridad Pública. Su experiencia en el gabinete de Rocha Moya y su labor en la LXIII y LXV Legislaturas la posicionan como una figura clave en la administración estatal.
Esta transición se da en medio de un contexto político complicado, marcado por acusaciones de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York que involucran al gobernador con licencia y a otros funcionarios en una red de nexos con el Cártel de Sinaloa. Rocha Moya ha rechazado estas acusaciones y ha decidido separarse del cargo para facilitar las indagatorias de la Fiscalía General de la República.
El relevo en la gubernatura ocurre en un entorno de violencia persistente en Sinaloa, lo que plantea retos inmediatos para la nueva administración. La situación se complica aún más tras la solicitud de licencia del alcalde de Culiacán, quien también enfrenta acusaciones similares, dejando a su suplente al mando.









