El Instituto Nacional de Migración (INM) ha otorgado una licitación a dos empresas que han sido cuestionadas por su falta de experiencia y los posibles riesgos operativos en la instalación de albergues temporales y puntos de rescate humanitario para migrantes en el país.
Las compañías favorecidas son Construcciones y Acabados Solumax S.A. de C.V. y Eventuarte S.A. de C.V., seleccionadas en la Licitación Pública Electrónica de Carácter Nacional No. LA-04-K00-004K00001-N-34-2026.
Esta decisión ha generado polémica, ya que existen serias dudas sobre la capacidad operativa de las empresas para manejar situaciones críticas relacionadas con la atención a migrantes. Especialistas alertan que esto podría resultar en deficiencias en los servicios y en la atención a personas en situación vulnerable.
Ambas empresas tienen un perfil vinculado a la organización de eventos, a pesar de que el proceso de licitación exige capacidades técnicas y logísticas altamente especializadas. La controversia ha avivado el debate sobre los criterios de evaluación del INM en contrataciones relacionadas con la población vulnerable.
La licitación ha enfrentado retrasos y ajustes que han afectado la certeza del proceso, generando incertidumbre entre los participantes y alimentando la percepción de que pudo haber favoritismo hacia ciertos proveedores. A pesar de los cuestionamientos, el titular del INM, Sergio Céspedes, no ha emitido comentarios al respecto.








