Una mesera que trabajó en el festival hípico de Royal Ascot es el foco de la investigación de la policía del valle del Támesis sobre el expríncipe británico Andrés por supuesta «conducta inapropiada» ocurrida en 2002. La información fue revelada por el dominical The Sunday Times, que indica que los hechos no fueron denunciados en su momento.
Royal Ascot es considerado un evento destacado de la clase alta británica, donde asisten regularmente miembros de la familia real. En 2002, la reina Isabel II y sus hijos, incluyendo a Andrés, estaban presentes en el evento. El periódico señala que las carreras hípicas son atendidas por cientos de trabajadores temporales encargados de ofrecer lujos a los invitados.
La policía ha aclarado que la investigación se centra en cuestiones más amplias que las acusaciones de filtración de información confidencial durante el periodo en que Andrés fue representante especial para el comercio y la inversión. El expríncipe fue detenido el 19 de febrero y posteriormente liberado mientras se lleva a cabo la investigación.
De acuerdo con los llamados «archivos Epstein», Andrés pudo haber compartido información confidencial con Jeffrey Epstein, un empresario estadounidense fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico de menores. Además, ha enfrentado acusaciones de abuso sexual por parte de Virginia Giuffre, quien alegó haber sido atacada por él en tres ocasiones cuando era menor de edad.
Andrés ha negado todas las acusaciones, pero en 2022 llegó a un acuerdo extrajudicial en una demanda civil presentada por Giuffre. Desde 2019, ha estado alejado de la vida pública debido a las controversias en torno a su relación con Epstein. En octubre, el rey Carlos III le retiró todos sus títulos oficiales y le pidió que abandonara Royal Lodge, la residencia que ocupaba en Windsor.









