Irán ha sido señalado como responsable del ataque a un carguero con bandera de Singapur en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio marítimo, sin que se registraran víctimas. Este incidente se produce en medio de las negociaciones de paz entre la República Islámica y Estados Unidos, marcando un nuevo capítulo en la tensa situación geopolítica de la región.
Según informes de medios estadounidenses, la Guardia Revolucionaria iraní disparó contra el buque un proyectil que dañó su puente de mando. Este ataque ocurre horas después de que Irán advirtiera a los barcos que evitaran rutas no autorizadas en esta importante vía fluvial, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
La Agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) indicó que el incidente se registró a 7.5 millas náuticas al sureste de Dahit, Omán, y subrayó la necesidad de que los buques naveguen con precaución. Este es el primer ataque en la zona en ocho días y el primero tras la firma de un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, el cual busca poner fin a las hostilidades y reabrir el tráfico marítimo en Ormuz.
En virtud de este acuerdo, Irán se comprometió a asegurar el paso seguro de embarcaciones comerciales a cambio de la reducción del bloqueo estadounidense sobre sus puertos. Además, Estados Unidos suspendió por 60 días las sanciones relacionadas con las ventas de petróleo iraní.
Por otro lado, la Organización Marítima Internacional ha informado que recibió las garantías de seguridad necesarias para iniciar la evacuación de 11 mil marineros que continúan varados en la zona. En respuesta a estos acontecimientos, el presidente de Estados Unidos advirtió que podría interrumpir las negociaciones de paz si Irán obstaculiza el tránsito marítimo o impone peajes en el estrecho de Ormuz.






