La presidenta Claudia Sheinbaum protagonizó un momento destacable al reprender públicamente a un funcionario, instándolo a gobernar con sentido común. Este episodio ha generado reacciones en el ámbito político, resaltando su enfoque hacia la gestión pública.
El columnista Jesús Silva-Herzog Márquez reflexionó sobre las implicaciones de este acto, sugiriendo que revela la filosofía subyacente de su administración. Según él, las reglas y los procesos no deben ser un impedimento para un grupo político que se considera moralmente superior.
Silva-Herzog también señala que esta actitud podría haber sido transmitida por Andrés Manuel López Obrador a Sheinbaum, describiendo la «soberbia presidencial» que caracteriza su gobierno. Este análisis añade una dimensión crítica al panorama político actual.









