En el departamento de Isère, al sureste de Francia, seis jóvenes fueron detenidos en relación con el secuestro de una magistrada y su madre, en un caso en el que se exigía un rescate en criptomonedas. La investigación mantiene relevancia local por la gravedad del hecho y la movilización policial en la zona.
Los detenidos son cinco hombres y una mujer cuyas edades no superan los 20 años; entre ellos figura un menor. Las autoridades describen al grupo como un comando juvenil de escasa experiencia pero que habría empleado métodos propios de la delincuencia organizada.
Algunas detenciones se realizaron cuando sospechosos intentaban abandonar el país en un autobús con destino a España, y otras tuvieron lugar en los suburbios al oeste de Lyon. Las pesquisas continúan abiertas para localizar a posibles cómplices y esclarecer la dinámica del grupo.
La magistrada, de 35 años, y su madre, de 67, fueron sacadas de la vivienda de esta última en Saint-Martin-le-Vinoux, cerca de Grenoble. Fueron localizadas horas después atadas en un garaje de un edificio en Bourg-lès-Valence, a unos 100 kilómetros del lugar del secuestro.
Según la fiscalía de Lyon, el móvil del rapto estaría vinculado a la actividad profesional del compañero de la magistrada, relacionada con las criptomonedas; él alertó a la policía tras recibir un mensaje y una fotografía de su pareja enviada por los secuestradores con amenazas de mutilación.
Fuentes judiciales precisaron además que, pese a la exigencia de pago en bitcoins, el compañero ya no poseía criptomonedas al haber invertido esos activos en bienes inmobiliarios, lo que añade una línea de investigación sobre la motivación real del grupo.




