Las lluvias torrenciales que afectan al sur y al este de España han provocado inundaciones que obligan a las autoridades a pedir a la población que permanezca en sus viviendas; se reporta una persona fallecida y al menos dos desaparecidas. Las crecidas de los ríos han arrastrado vehículos y motocicletas, y los servicios de emergencia mantienen operativos de búsqueda y rescate en las zonas afectadas.
En Valencia se activaron avisos de máxima alerta y se recomendó a la ciudadanía permanecer en el interior y situarse en terrenos altos para reducir riesgos. La región recuerda episodios anteriores de inundaciones que causaron numerosas víctimas y graves daños materiales, por lo que las advertencias se han difundido con especial énfasis.
Otras ocho provincias permanecen en alerta elevada, con advertencias sobre riesgos para las personas y los bienes y llamadas a estar preparados ante un posible empeoramiento de las condiciones meteorológicas. Los servicios de protección civil han instado a la población a seguir las indicaciones oficiales y evitar desplazamientos innecesarios.
En Málaga, la Guardia Civil localizó el cadáver de un hombre cuyo vehículo fue arrastrado por la corriente de un río desbordado; un segundo ocupante continúa desaparecido y la búsqueda prosigue. Equipos de emergencia y personal de rescate trabajan en las zonas más afectadas para localizar a las personas faltantes y asegurar los perímetros.
En Granada, los equipos de rescate buscan a un joven que fue arrastrado por la corriente cuando intentó cruzar un cauce en motocicleta. Las autoridades reiteran la recomendación de no cruzar vías fluviales inundadas ni exponerse a corrientes peligrosas.
En Barcelona, en la comunidad autónoma de Cataluña, una mujer fue hospitalizada tras ser golpeada por una luminaria que cayó debido a rachas de viento de alrededor de 70 kilómetros por hora. Los servicios municipales continúan evaluando los daños causados por el temporal y restableciendo la normalidad en las áreas afectadas.


