Unos 20 mil tripulantes y mil 500 buques permanecen atrapados en el golfo Pérsico debido a la crisis en Medio Oriente, lo que ha generado un impacto significativo en la industria marítima. Así lo afirmó el secretario general de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez, durante la Convención Marítima de las Américas en Panamá.
Domínguez destacó que estos trabajadores son «personas inocentes» que realizan sus labores a diario para el beneficio global, pero se ven afectados por situaciones geopolíticas ajenas a su control. La industria marítima, que suministra más del 80% de los productos consumidos a nivel mundial, está atravesando momentos difíciles.
La crisis en la región no solo afecta las operaciones diarias, sino que también influye en las negociaciones de la Organización Marítima Internacional, que se encarga de la seguridad y protección del transporte marítimo, así como de la prevención de la contaminación por parte de los buques. Domínguez anunció que la OMI buscará aprender de los retos actuales y mejorar su regulación de manera pragmática, priorizando la seguridad y la sostenibilidad.
En el contexto de esta crisis, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó que se han mantenido «conversaciones muy buenas» y que hay posibilidades de alcanzar un acuerdo con Irán para resolver el conflicto y el cierre del estrecho de Ormuz.



