La Fiscalía de Mónaco ha descartado la calificación de terrorista para la explosión ocurrida el lunes por la noche, en la que resultaron heridas tres personas, incluido un oligarca ucraniano residente en el principado. Las acusaciones iniciales se centran en tentativa de asesinato y colocación de explosivos.
Durante una conferencia, el fiscal Stéphane Thibault enfatizó que no existen elementos que justifiquen una clasificación de terrorismo. Aun así, se mantiene comunicación con la Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia debido a la estrecha cooperación entre ambos países.
Además, se ha iniciado una investigación por posesión y uso de explosivos en la ciudad francesa de Niza. Las víctimas, cuyas identidades no han sido divulgadas, no han podido proporcionar declaraciones debido a su estado de salud; una de ellas sigue en estado crítico.
Thibault aclaró que el oligarca ucraniano, residente en Mónaco desde 2021, no está bajo ninguna investigación local ni es buscado por autoridades extranjeras. Esta precisión surge en respuesta a informes sobre Vadim Ermolaev, un magnate que ha enfrentado sanciones en Ucrania por continuar sus negocios tras la ocupación rusa en 2014.
La policía de Mónaco, apoyada por la francesa, busca al sospechoso que colocó el artefacto explosivo, quien huyó a pie hacia Beausoleil, en Francia. Se han hecho públicas imágenes del sospechoso captadas por cámaras de vigilancia, lo que podría facilitar su identificación. Las autoridades confían en capturarlo pronto.







