La designación de Andrea Chávez como coordinadora de Afiliación del Partido del Trabajo (PT) en Chihuahua ha generado una notable tensión dentro del oficialismo y podría provocar un procedimiento disciplinario en Morena. Este nombramiento, anunciado por el PT a través de su Comisión Coordinadora Nacional, implica que Chávez será responsable de tareas clave como la organización territorial y la promoción partidista en el estado.
Aunque Morena y el PT han mantenido una alianza política y legislativa durante años, cada partido tiene su propia personalidad jurídica y regímenes internos. Esta distinción ha suscitado cuestionamientos dentro de Morena acerca de la viabilidad de que una militante asuma un cargo en otro partido político.
De acuerdo con el artículo 53 del Estatuto de Morena, se considera una falta sancionable el hecho de “ingresar a otro partido o aceptar la postulación por un partido distinto”. Asimismo, el Reglamento de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia establece que la afiliación a otro partido puede llevar a la cancelación del registro de militante, un castigo que no es automático, ya que requiere la presentación de quejas y la correspondiente audiencia para la persona señalada.
Recientemente, algunos líderes han argumentado que la alianza histórica entre ambos partidos podría proteger a Chávez de cualquier posible sanción. Sin embargo, una revisión de los estatutos y reglamentos no revela excepciones que amparen a los militantes en situaciones de alianza electoral.
La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha examinado precedentes donde se validan las normas internas de Morena que sancionan el apoyo a otras fuerzas políticas. Se reconoce que los partidos tienen el derecho a exigir lealtad a sus miembros.
Es importante destacar que el anuncio del PT no se limita a una participación simbólica, sino que le otorga a Chávez responsabilidades concretas dentro del partido. Sus funciones incluyen coordinar trabajos de afiliación y promover al PT en la región.
Fuentes internas de Morena indican que este nombramiento ha generado descontento, sugiriendo que asumir funciones de afiliación para otro partido excede el marco de la actual alianza electoral. La situación refleja un complejo panorama de consenso partidista y las dinámicas de poder en juego dentro del sistema político.









