La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) ha logrado destruir 30,000 minas y otros artefactos explosivos desde el inicio de sus operaciones de desminado en 1991. Estas acciones han permitido liberar aproximadamente 150 millones de metros cuadrados de terreno peligroso en la región.
El Servicio de Acción contra las Minas de las Naciones Unidas (UNMAS) destaca que estas cifras reflejan tanto la magnitud del desafío como el compromiso de los equipos en el terreno. Desde su creación, la Minurso ha estado a cargo de supervisar el alto el fuego entre Marruecos, que controla el 80% del territorio y propone un plan de autonomía, y el Frente Polisario, que busca un referéndum de autodeterminación con la opción de independencia.
Aunque la organización de un referéndum también estaba entre sus funciones, esta tarea fue abandonada debido a desacuerdos entre las partes involucradas. Recientemente, el Consejo de Seguridad de la ONU ha examinado el papel de la Minurso y ha considerado propuestas de Estados Unidos para revisar su mandato.
El conflicto ha tomado un nuevo rumbo desde la última resolución del Consejo de Seguridad, que reafirma la propuesta marroquí de autonomía como la solución política más viable. Marruecos ha obtendido un creciente apoyo internacional, incluyendo el respaldo de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Europea.





