El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha promulgado una nueva ley que otorga al mandatario la autoridad para autorizar el uso de las fuerzas armadas en el extranjero con el fin de proteger a los ciudadanos rusos que enfrenten procesos judiciales. La norma, aprobada por ambas cámaras del Parlamento ruso, se publicó en el portal oficial de información legal.
Este marco normativo contempla, entre otros aspectos, el posible uso de unidades militares para defender a ciudadanos rusos en situaciones donde se vean amenazados por arrestos o detenciones en el exterior, sin que haya un tratado internacional que lo respalde. La ley entrará en vigor diez días después de su publicación.
Desde el gobierno, se argumenta que esta medida tiene un carácter preventivo y busca mejorar el prestigio internacional de Rusia. La legislación responde a preocupaciones sobre casos como el del arqueólogo Alexandr Butiaguin, detenido en Polonia bajo solicitudes de Ucrania, país que considera ilegales las excavaciones rusas en Crimea.
En abril de 2023, las autoridades ya habían introducido una enmienda a la ley federal de Seguridad, permitiendo al presidente tomar medidas en defensa de Rusia y sus ciudadanos ante acciones de organizaciones internacionales que contravengan sus intereses. Esta nueva ley deja claro cómo se pueden implementar esos mecanismos de defensa.
Expertos sugieren que la normativa podría “legalizar” la protección de embarcaciones rusas por parte de buques de guerra, un aspecto relacionado con la llamada «flota fantasma» del país. Además, algunos analistas han comparado esta ley con una existente en Estados Unidos, que protege a su personal militar de la Corte Penal Internacional.







