Cientos de dominicanos marcharon en Santo Domingo para exigir justicia por las más de 200 muertes ocasionadas por el desplome del techo de la discoteca Jet Set en abril de 2025. Los manifestantes piden un castigo severo para los propietarios, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, en vísperas del posible inicio del juicio el próximo mes.
Ana Ramírez, fundadora del Movimiento Justicia Jet Set, destacó que la principal demanda es la recalificación del caso. Los organizadores consideran que los hermanos eran conscientes de las condiciones peligrosas del local y, aún así, continuaron con las actividades.
El incidente, ocurrido durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, dejó un saldo trágico de 236 fallecidos y numerosos heridos, desatando una intensa conmoción social. Los protestantes también reclaman una revisión jurídica para que se les acuse de homicidio voluntario, lo que acarrearía penas de hasta 30 años, en lugar del homicidio involuntario que actualmente enfrentan.
Las audiencias preliminares concluyeron recientemente, y el 15 de junio un juez decidirá si se prosigue con el caso. Durante la marcha, familiares de las víctimas expresaron su indignación y señalaron que los acusados tienen un historial de negligencia en la infraestructura del local.
La Fiscalía sostiene que los propietarios realizaron cambios sin notificar a las autoridades y que ignoraron advertencias sobre el estado del techo, priorizando el ahorro de costos. Las declaraciones de los manifestantes reflejaron la frustración de una comunidad que exige rendición de cuentas.








