Las reservas de petróleo estratégico de Estados Unidos han alcanzado el nivel más bajo en 40 años, situándose en 340.3 millones de barriles. Esta cifra, la más baja desde 1983, responde a la presión en la oferta global derivada de la ofensiva contra Irán, según el Departamento de Energía.
La reducción en las reservas, que se habían registrado en aproximadamente 347 millones de barriles en 2023, se ha visto acentuada por la extracción de crudo autorizada por el gobierno de Donald Trump para contrarrestar las interrupciones en el suministro. Esto incluye las repercusiones de la reciente escalada en el conflicto con Irán y el cierre temporal del estrecho de Ormuz.
El 11 de marzo, el presidente estadounidense dio luz verde a la liberación de 172 millones de barriles de la reserva, como parte de una estrategia colaborativa con más de 30 países para reducir los costos energéticos en un contexto de crisis internacional.
En un desarrollo relacionado, Estados Unidos e Irán han acordado un acercamiento para resolver el conflicto, con la firma de un memorando de entendimiento programada para el 19 de junio en Suiza. Esta situación ha llevado a una caída en los precios del petróleo, que descendieron aproximadamente cuatro dólares por barril el lunes, alcanzando niveles mínimos de tres meses.






