El Partido Acción Nacional (PAN) ha iniciado sus preparativos para las elecciones de 2027 en Chihuahua, aprovechando la fragmentación interna de Morena y el deterioro de las relaciones entre el Gobierno federal y la gobernadora Maru Campos. Este contexto sugiere una oportunidad estratégica para mantener la gubernatura en manos panistas.
Se ha definido al alcalde de Chihuahua capital, Marco Bonilla, como el principal candidato para la sucesión de Maru Campos. Adicionalmente, el partido está trabajando en el fortalecimiento de candidaturas en los municipios más relevantes del estado, con el objetivo de iniciar la campaña electoral con una base sólida y bien estructurada.
En la capital, se evalúan como posibles sucesores de Bonilla al secretario del Ayuntamiento, Roberto Fuentes, y a la diputada federal María Angélica Granados. Mientras tanto, la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, es la opción principal para Ciudad Juárez.
El análisis dentro del PAN revela que el clima de división en la Cuarta Transformación (4T) en Chihuahua es su principal activo. La competencia interna entre Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez, y Andrea Chávez, senadora en licencia, por la candidatura a la gubernatura de Morena, se intensifica, generando inquietud respecto al futuro político de Chávez tras su vinculación con el Partido del Trabajo (PT).
El PAN interpreta esta fragmentación como una oportunidad para desgastar a Morena en el ámbito electoral, buscando así llegar al inicio del proceso con la mayoría de sus candidaturas definidas y con una estructura operativa en funcionamiento.
Otro factor a considerar es la aparición del nuevo partido Somos MX, que podría segmentar el electorado tradicionalmente opositor a Morena. Recientemente, el activista Julián LeBarón, conocido por su vinculación con causas de seguridad, ha surgido como un posible candidato por este nuevo partido. El PAN advierte que una candidatura de este perfil podría no solo afectar a Morena, sino dividir el voto de la oposición.
La confrontación entre la administración de Claudia Sheinbaum y Maru Campos ha escalado, especialmente tras la polémica por la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua para combatir el narcotráfico. Estos acontecimientos han llevado a algunos dentro de Morena a acusar a Campos de «traición a la patria». Sin embargo, el PAN sostiene que este conflicto ha fortalecido a Campos, dado que un sector significativo del electorado local se opone a lo que consideran una injerencia del Gobierno Federal en asuntos estatales.
En resumen, el contexto actual, caracterizado por la discordia en Morena y el enfrentamiento con la administración federal, posiciona al PAN favorablemente de cara a las elecciones de 2027, creando un escenario propicio para sus aspiraciones políticas en Chihuahua.









