Jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) expresaron sus preocupaciones a la presidenta Claudia Sheinbaum durante su visita a Tijuana, Baja California, por la reciente reforma constitucional que disminuye las pensiones de exfuncionarios de alto mando.
Los jubilados se acercaron a la camioneta de la mandataria para solicitar que se revise la retroactividad incluida en la reforma al artículo 127 constitucional, aprobada por el Congreso este año. Uno de ellos destacó la necesidad de certeza jurídica y mencionó la confianza que depositan en ella.
Aunque Sheinbaum aseguró que el tema está siendo atendido, una jubilada de la CFE insistió en la importancia de mantener los derechos ganados tras años de trabajo en empresas estratégicas del Estado. Protestaron contra lo que consideran una amenaza a sus pensiones, argumentando que han trabajado durante décadas en estas instituciones.
La reforma impulsada por Sheinbaum justificó su aprobación señalando que existían «pensiones doradas» que oscilaban entre 100 mil y 1 millón de pesos, afectando no solo a exfuncionarios, sino también a otros trabajadores.
Por otro lado, en respuesta a preguntas sobre el retiro de la Sección 22 de la CNTE del Centro Histórico de la Ciudad de México, la presidenta se limitó a señalar que la Secretaría de Educación Pública proporcionará más información al respecto. Durante su gira, inauguró un plantel de bachillerato nacional y mencionó iniciativas para ampliar los horarios en secundarias y construir nuevos planteles.






