Este martes, la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, abordó la controversia generada por la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien exigió la entrega de Rubén Rocha Moya a las autoridades estadounidenses. Sheinbaum calificó estas declaraciones como una estrategia de politización y rechazó participar en un debate sobre el tema.
En una conferencia en Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que la exigencia de Campos se deriva más de una intención de provocar que de un interés genuino por la justicia. Campos, a través de un video en redes sociales, insistió en la necesidad de que se investigue a Rocha Moya y sus presuntos cómplices, argumentando que la situación afecta el desarrollo del país y la seguridad de las familias mexicanas. Además, alertó sobre posibles riesgos para la continuidad del T-MEC.
Sheinbaum enfatizó que cada funcionario debe enfocarse en sus responsabilidades. Al ser consultada sobre las implicaciones comerciales de este tema con Estados Unidos, afirmó que no hay motivos para preocuparse, destacando que el tratado sigue su curso sin obstáculos. Además, mencionó que bajo la administración de Donald Trump, Estados Unidos ha adoptado un enfoque más proteccionista que afecta sus relaciones comerciales globales.
Este intercambio refleja una dinámica compleja entre los diferentes niveles de gobierno en México y resalta la importancia de la diplomacia y el consenso partidista en el manejo de las relaciones internacionales. En un contexto donde los asuntos internos pueden influir en la política exterior, la respuesta de la administración Sheinbaum se inscribe en una estrategia que busca mantener la estabilidad en momentos de tensión política.






