Migrantes deportados de Estados Unidos se encuentran retenidos en un hotel en Guinea Ecuatorial, donde alegan que las autoridades también han utilizado el establecimiento para la cuarentena de un paciente sospechoso de ébola. El hotel, ubicado en una isla tropical y de propiedad del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, alberga a 17 migrantes de varias nacionalidades como parte de un acuerdo de deportación con el gobierno de Trump.
Abogados internacionales han informado que personal médico en trajes de protección trasladó a un hombre sospechoso de tener ébola al hotel la semana pasada. Este paciente fue colocado en un piso inferior al de los detenidos. Hasta el momento, no se han registrado casos de ébola en Guinea Ecuatorial, aunque sí en la República Democrática del Congo y Uganda.
Los deportados han expresado su inquietud, indicando que un médico les advirtió sobre la situación del paciente sospechoso. Además, un testimonio menciona el traslado de otra mujer también considerada sospechosa de ébola. Videos muestran el operativo del personal médico en el hotel, que anteriormente sirvió como centro de aislamiento durante la pandemia de Covid-19.
Los migrantes han criticado las condiciones de higiene y la falta de información sobre su situación. Aseguran no recibir el equipo de protección necesario, como mascarillas y desinfectantes, exacerbando su preocupación ante la posible exposición al virus.
El gobierno de Trump ha deportado a miles de migrantes a varios países a través de acuerdos que, según defensores de derechos, son opacos y violan normas internacionales. Guinea Ecuatorial es uno de los países involucrados en estos acuerdos, a menudo criticados por su historial en derechos humanos. Las autoridades han sido acusadas de actuar en violación de las decisiones judiciales de Estados Unidos, que prohíben la deportación de ciertos individuos a su país de origen.
Los grupos de defensa de derechos humanos han presentado quejas formalmente contra Guinea Ecuatorial, denunciando el incumplimiento de los derechos de los deportados y la falta de atención médica adecuada para aquellos con condiciones graves. A pesar de ser uno de los países más ricos de África gracias a sus recursos petroleros, Guinea Ecuatorial enfrenta acusaciones de corrupción y abusos sistemáticos contra los derechos humanos.








